Lo mejor del 2007 (4 y 5)

Este post será doble, pues entre lo mejor del año hay una de cal y una de arena. La de cal, el Magic de Bruce Springsteen. A estas alturas, poco podíamos esperar de este hombre, hype donde los haya, que dio lo mejor de si hace ya 20 años (¿recuerdas Tunnel of Love y aquella gran gira que pasó también por Barcelona?) y aunque se ha ganado el cielo a pulso, el tiempo es oro como para perderlo en cada una de sus novedades. Aunque desde aquel entonces lo he visto en cada una de sus visitas “eléctricas” (en acústico es un peñazo, sólo se salva Nebraska de la quema) y, tras aquel show del 87 caí rendido a su grandeza, no entiendo como aún lo ensalzan tanto y la histeria que cada noticia-Boss genera entre sus fans y el público en general. Cierto es que en este país, estamos algo atontados y tragamos con cualquier cosa que nos venden, más si tiene cierta credibilidad… y para qué negarlo, el Boss la tiene.

Pues bien, se editó Magic y como la crítica lo ponía por las nubes, pues no hice caso. “Venga -pensé-, otra exageración como cuando The Rising“. Así que no fue hasta hace un par de meses, justo cuando a final de año todas las listas Best of 2007 coincidian, que decidí lanzarme a su escucha. ¡Y menuda sorpresa! ¡Nadie exageraba! El disco es tremendo, recupera sonidos clásicos, tiene garra y melodías contagiosas, y sobre todo muchas guitarras.Y lo mejor, ¡hay grandísimas canciones!: Radio Nowhere es salvaje, Girls in the Summer Clothes es una celebración de la vida tipo Hungry Heart, You’ll be comin’ down es… en fin, un disco tremendo que nos devuelve al sonido del Boss de finales 70’s-principios 80’s, y en el que tres o cuatro temas flojillos no empañan este comeback. Espero la gira como loco (de hecho, tengo entrada para las dos fechas en Barna). En fin, recuperemos la fe, a ver si madura tan bien como Dylan y sigue entregando material así.

Vayamos ahora a la de arena: los Manic Street Preachers y su Send Away the Tigers. Toda la crítica también poniéndolo por las nubes, lo mejor de los Manics en tiempo, regreso en plena forma, y bla, bla, bla. Pues que quieres que te diga. No hay para tanto. Me gustan los Manics desde su primer disco, cuando se decían que los que querían vender como a los nuevos Guns n’Roses. Es un grupo con una colección de canciones impresionante, algunas más grandes que la vida (A design for life, Motorcycle emptiness, etc), en una trayectoria ya larga y coherente para lo que los grupos de los 90’s nos tienen acostumbrados, y en términos generales notable (sin ningún disco excelente). Un vocalista finísimo como James Dean Bradfield y un letrista concienciado (Nicky Wire) dan forma a todo esto. En fin, que yo nunca he perdido la fe, aunque su anterior Lifeblood (2004) sea su trabajo más flojo. Incluso Know your enemy (2001), vapuleado por la crítica en su momento, tiene un inicio arrollador (Found that soul, Ocean Spray, So why so sad...). Su capacidad para construir melodías y punteos que flirtean con tus emociones está más que demostrada y en su último trabajo siguen la senda. El sencillo Your Love Alone is not Enough, a duo con la (en todos los sentidos) espléndida Nina Persson de los Cardigans es otro de esos temas ‘bigger than life’, y el tema título o The Second Great Depression mantienen un nivel altísimo. Dicho lo cual, el conjunto hace un buen disco, repleto de ‘catchy melodies’, que dirien los guiris, y más rockeros que en sus anteriores trabajos. Por tanto puesto seguro entre lo mejor del año, pero no es mi opinión la nueva obra cumbre en la carrera del grupo. Ahí va el video:

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