The album is dead

Recorriendo el blog de Paulamule, al que hace dias no le echaba un vistazo, me encuentro con un post a propósito de unas declaraciones de uno de mis grandes ídolos en el negocio de la música. El líder de The Cult, Ian Astbury, afirma que el disco ha muerto y no tiene sentido perder el tiempo y el dinero en grabar un puñado de canciones como concepto.

“There will be no new album. I don’t think we’ll ever see a Cult album. Albums are dead. The format is dead. iTunes destroyed albums. The whole idea of an album. Albums were established in the ’70s and ’80s and into the ’90s, but they’ve been dead for a long time. Nobody buys albums. It’s been proven. It’s an arcane format, as much as the 78 rpm or writing sheet music for an orchestra. It’s an old form and, for me, it’s much more about if we have a great song we really believe in, then we’ll record it and release it.”

“For me, the idea of making albums is dead. The idea of spending a year and a half in the studio arguing over agendas and trying to fit into a format that’s settled before we started the creative process (is unappealing).”

Los comentarios que siguen al post son en un 90% totalmente contrarios a la idea que expresa Astbury. Pero seamos claros: con independencia de lo que nos guste (y a mi me gustan) los álbumes como concepto, parece evidente que volvemos al concepto canción, esencialmente por ser la forma más inmediata en la que se puede valorar (y rentabilizar, si es el caso) el trabajo de un artista. No hace falta recordar que vivimos en una época en la que prima el consumo fácil y rápido -y empiezo a dudar que de esta crisis actual se saquen las conclusiones necesarias-, así que apostar por el álbum como conjunto de canciones fruto de un esfuerzo en un período de tiempo (que no momento) determinado es ir contracorriente.

Coincido con los comentarios en respuesta al post en que si el último disco de The Cult hubiese vendido bien a lo mejor Ian Astbury no expresaría esa opinión; pero también creo que a muchos músicos que apreciamos, el concepto disco ya les da lo mismo (Stones, ¿por ejemplo?) pues no deja de ser una excusa para cualquier otra cosa. Por otro lado, un álbum es un conjunto de canciones y la historia de la música está repleta de álbumes que no aportan nada. ¿Prefieres una canción espectacular editada de forma aislada como single o  diez temas publicados como álbum que podrían ir directamente a la cubeta?

De acuerdo, esto es algo demagógico, pero no negarás que 1) especialmente en la época del CD, los artistas se han sobreexpuesto con discos de 15 temas, larguísimos y en los que la mitad de las canciones tampoco son para echar cohetes (descontamos las excepciones, que las hay), y que 2) la Motown o los primeros Beatles o los primeros Beach Boys, o Elvis, y en general cualquiera a mitad de los 60’s, editaba singles que complementaba con álbumes (que incluso a veces no contenían esos singles). Luego en los 70’s y 80’s, y también en los 90’s, como bien afirma Astbury se impuso el concepto álbum, pero… ¿acaso no nos ha enseñado la historia que todo es cíclico? Pues eso, que seguramente durante la próxima década volveremos al concepto single, asociado a la descarga o compra singular, y a lo mejor en veinte o treinta años volvemos al concepto álbum. Yo en cualquier caso, quiero buenas canciones; sin son muchas y me las dan a la vez, miel sobre  hojuelas.

La entrevista  a Asbtbury, de la que se hizo eco el ClassicRock, la realizó Doug Pullen para elpasotimes. , aprovechando que Cult encabezaban el cartel del Downtown Street Festival. Resulta interesante, pues además del citado aspecto sobre los álbumes, el frontman habla sobre guitarristas (Page, Townsed o Ashton sí, Van Halen no), desprecia el Guitar Hero o Rock Band como via para que un artista de a conocer su música, y acaba afirmando que no tienen por ahora contrato discográfico.

En fin, Astbury, sigue haciendo lo que te de la gana, pero sigue con los Cult en activo. Dos de mis discos favoritos de la historia (Electric y Sonic Temple) son obra suya y sus ecos resuenan permanentemente en mi cabeza, cuando no en mi stereo.

12 Comments

  1. Volver al concepto single … tu pagarías 4 euros cada 3 meses por un single de 2 temas? Si hoy en día ya se compran pocos álbumes, y eso que en las tiendas tienes miles de discos a menos de 10 euros, no creo que la gente se anime a comprar canciones sueltas. Al menos en mi caso, bajarme un disco entero me puede saber mal, pero un tema suelto, para nada!
    Y como decía en el blog de Paula, tu crees que artistas tan diferentes como Coldplay, Mastodon, Bob Dylan o Airbourne no quieren sacar más LP’s? Resentimiento de Astbury, ese el quid de la cuestión.

  2. Personalmente, prefiero el concepto álbum con almenos un 50% de canciones buenas, que solo singles de temas buenos. Los discos son la gracia de la música para mí. Comprar uno conociendo uno o dos temas (o ninguno) y acabar descubriendo que el tema que más te gusta es el que nunca saldría como single, etc.

    Si la industria se somete a los singles radiables, se acabaron los temas largos, oscuros y opresivos. Personalmente, siempre he diferenciado a los consumidores de música en dos tipos: los que escuchan canciones y los que escuchan a los músicos (es decir, que compran sus álbums ylo sescuchan de cabo a rabo).

    Mucha gente con la que hablo de música no sale de su asombro cuando ven que hablo de discos cuando me refiero a la música, y no de canciones. Sobra de decir que yo flipo aún más.

    No niego que Astbury esté cabreado con el sistema (ojo, a mí el último de The Cult me parece MUY flojo), pero entiendo su punto de vista, aunque no lo comparta. Yo seguiría grabando discos enteros, con la pasta que han hecho y su experiencia, podrían grabar discos bestiales perfectamente en su estudio casero. La tecnología lo permite.

  3. Rocks, creo que por desgracia, tu y yo estamos de acuerdo.
    Los álbumes desaparecerán. Y todo será canciones en mp3, o en el formato que se encuentre en un futuro. Dice dregen77 que el habla de discos y la gente de canciones. Ahí está la cosa. Es como en los conciertos, tal y como describía San FreeBird en su crónica de Derek Trucks: las mismas caras de siempre. Somos los que somos, y aquí y en Alemania y en USA, cada vez somos menos. No me gusta la perspectiva, pero es así.
    Estoy convencido que viviré un par de cosas: un revival del rock como contracultura en algún momento, para inmediatamente después acabar en el museo como le pasa al flamenco. Saldrá un artísta rockero al que ya no le permitiremos drogarse y ni desfasearse que tocará en teatros con público sentado y hará giras temáticas (colaboración con un artísta concreto, fusión con un género concreto, o como ya ocurre ahora, tocará un album de cabo a rabo) y en el puesto de merchandising del concierto venderá los CD´s.
    Saludos,
    L´E

    1. Que pesimismo, Esbarzer. Yo no creo que lleguemos a eso. El rock como actitud y la música que la rodea seguirá ahí, minoritaria o mayoritaria según modas. Pero si por rock entendemos fenómeno de masas, entonces tal vez vaya por el camino que tu dices.

      1. Sin duda soy pesimista. Claro que vivimos en un país donde afortunadamente personas del mismo sexo pueden contraer matrimonio si quieren. Quiero decir que, ¿qué nos queda clandestino y transgresor? Cada vez menos. Actitud? todavía recuerdo ir a ver a Judas, no hace tantos años, que actuaron el 24 de junio con un calor infernal: los heavies de pro iban de cuero de pies a cabeza, pantalón de cuero y chupa el día de San Juan!!! pero supongo que te refieres a otra cosa, jejeje.
        Saludos,
        L´E

  4. Yo también adoro esos dos discos de The Cult y de hecho, por si las moscas, ya me he agenciado entrada para el Love Live Tour. Por cierto, ese disco dura, no sé, 35/40 minutos, espero algún aderezo más o me voy a cabrear.

    Tampoco podría estar más de acuerdo contigo en los CDs de 15 canciones. Creo que fue la excusa para justificar el elevado precio del CD (infinitamente más barato en su fabricación que el artesanal vinilo). Siempre he dicho que los grandes discos cabían, de sobra, en la cara de una cinta de 90 (así medíamos antes)

    Y la verdad, Astbury es pelín bocazas pero en esto tiene razón. La música está más viva que nunca pero la forma de “empaquetarla” y distrubuirla hay que replanteársela, cosa que la industria no ha hecho. ¿21 € el último de Costello? ¿Cuando sólo tengo que meterme en Google y teclear para tenerlo? No se han enterado de nada todavía.

    Baci e abbracci

    1. yo me perderé el LoveLiveTour, creo, pero parece que tocarán tambien otros hits, aparte del Love entero.
      Por cierto, entrañable el recuerdo a las K7, que cierto daban para 2 discos enteros si eran C-90

  5. Yo también creo que se sacan discos como rosquillas por el simple hecho de girar y sacarse unas perras que es como realemente se ganan la vida hoy en día.
    Deberían aprender del señor Gregg Allman con ABB. Si no se tiene nada nuevo que contar es mejor dejar las cosas como están y dedicarse a girar sin más, los fans lo agradecerán. Yo por mi parte no tengo ningún problema si no sacan discos nuevos. Siempre tendremos el material antiguo y mucha más música en espera que nunca tenermos tiempo de escuchar. Eso sí, que giren y giren y nos toquen las canciones que nos han acompañado toda la vida.
    Salud.

  6. Apasionante discusión.

    Creo que lo que dice Ian Astbury es inevitable. Y creo que es básicamente una cuestión del soporte.

    Los singles tenían dos canciones porque una vez publicado el hit de turno, había una cara B que había que llenar. Los discos de 10 canciones son fruto de las características del vinilo. Al pasar al CD y ser un soporte de más capacidad, es habitual incluir más de 10 canciones.

    En el mundo digital, no hay limitaciones de soporte. Por eso los lanzamientos serán single a single (o de 50 canciones de golpe, incluso pudiendo mantener una unidad conceptual). Según el estado creativo del artista. O según la capacidad, porque no todo el mundo tiene por que ser capaz de generar 10-15 canciones relevantes para poder ser escuchado.

    Es lo que pasa ya en el mundo audiovisual. Las series de televisión duran 20 ó 45 minutos (+ anuncios) básicamente porque las parrillas de los canales están partidos en franjas de 30 minutos. Cuando no existe esa restricción, como es en Youtube, los programas durarán lo que tengan que durar (ya sea 3 minutos o 57).

    Es lo que pasa en el mundo editorial. Stephen King tenía problemas para publicar sus novelas cortas (p.e. The Body) porque tenían un número de páginas que no justificaba su publicación unitaria. Se vió forzado a juntar varios de estos relatos para poderlos publicar.

    Podría dar más ejemplos.

    Qué quiero decir en definitiva? que no creo que haya que rasgarse las vestiduras ni encontrar ninguna confabulación para cargarse la música. En un mundo de espacio ilimitado e inmediato quien quiera publicar una canción podrá y quien quiera tomarse su tiempo para juntar 10 canciones también lo podrá hacer. Y creo que en eso salimos ganando.

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