Dire Straits, Alchemy (1984)

No llego a entender por qué Dire Straits son uno de los grupos más denostados por la parroquia rockera de este país. Mark Knopfler bebe de los clásicos del rhythm’n’blues y el pop y, aunque ahora aburre con sus discos en solitario, el material que grabó con Dire Straits es realmente sobresaliente. Desde su debut, con disco homónimo en 1978, hasta Brothers in Arms (1985), nada sobra en esa discografía. De hecho, consiguió algo difícil en aquellos 80’s: llegar al mainstream con una música que en principio no estaba hecha para esto, y menos en un período en el que o te iba el pop facilón o el heavy metal.

Pocos eran entonces los artistas masivos situados en ese estado intermedio desde el que llegar a toda clase de público y gozar de aceptación, pero Knopfler y sus chicos lo consiguieron. Lo mejor es que su evolución desde su primer a su último disco (bueno, On every street no fue más que una mala secuela de Brothers in Arms) es coherente y, en todo momento, y a pesar de la introducción de los teclados en Making Movies (1980), se basó en un instrumento: la guitarra. Sus canciones siempre han tenido esa querencia por la mejor melodía pop (lo cual tiene mérito pues Knopfler como cantante es un soseras de cuidado), mientras que instrumentalmente, la intensidad y el clímax que conseguía con sus punteos -sin púa- de guitarra podían llegar fácilmente al seguidor del rock y el blues más exigente. El mejor ejemplo, su mejor canción -y tienen muchas- es este Sultans of Swing, en versión insuperable.

Cualquiera de sus cinco primeros discos de estudio merece figurar en cualquier discografía que se precie, pero si debo escoger un disco de Dire Straits, sin duda me quedo con Alchemy (1984). Directo grabado en el Hammersmith Odeon londinense durante la gira de presentación de Love Over Gold, todo ahí es perfecto. Los temas, de distintas dimensiones según el disco de estudio para el que originalmente fueron concebidos, suenan compactos y coherentes en el setlist y los desarrollos instrumentales, con versiones nuevas y mejoradas a las del estudio, provocan extásis inmediato. Como justo ahora se ha reeditado este doble disco Alchemy, por primera vez también en versión DVD (con documentales extras), resulta un momento ideal para recuperar a Knopfler y su banda con un disco que transmite la emoción de lo que debía ser presenciarlos en una de aquellas giras. Añado que desde que los descubrí, gracias a este disco precisamente, siempre he situado Alchemy en el podio de mis discos en directo favoritos en directo, junto al Made in Japan de Deep Purple y el Live After Death de Iron Maiden. Y este re-descubrimiento tras años de no escucharlos me lo ha confirmado: hay que desenpolvar ya a Dire Straits y descubrirlos para las nuevas generaciones.

18 Comments

  1. Yo tampoco lo entiendo, pero creo que son una minoría. Aquí siempre ha molestado el éxito y Dire Straits y Knopfler lo tienen a raudales. Añade el de Fito y los Fitipaldis, en gran parte deudores de los británicos…Los descubrió -y produjo- el gran Muff Winwood: Con esto debería bastar.

  2. Por el amor de Dios, AMEN!!!
    Estoy de acuerdo en que los Dire no son tomados tan en serio como deberían. Sus directos eran de “pelos de punta” y siempre supieron crear una magia inigualable en el escenario. Cosas como “Telegraph road” quedaron grabadas en mi ADN musical para siempre.
    El único pero que les pongo (siendo un fan total) es que consdiero que abusaron del pedal steel guitar. Si al principio era un recurso, al final se convirtió en un vicio. El pedal steel guitar es un instrumento que llama demasiado la atención y marca demasiado un sonido (el que ellos supieron crear) que podría prescindir perfectamente de él. Un par de canciones con pedal steel guitar hacen gracia, pero cuando se convirtió en un mienbro estable de su fórmula acabó por saturarme auditivamente.

    Dicho todo esto, gran noticia la reedición del Alchemy y sobretodo de la parte de DVD con esos extras que voy a devorar cerveza en mano…

    Saludos a la parroquia,
    Salva

  3. Bueno, pues yo soy de los que no puedo con ellos. Sosos, grandilocuentes, aburridos, planos y carentes de aristas. Solo me gusta su primer disco que es, para mí, donde se concentra lo mejor que hicieron. En Communique todavía queda algo de ese espíritu pero ya hay indicios de lo que vendrá después. En fín, para gustos colores. Un saludo.

  4. Hubo epocas dificiles de soportar. Knopfler era mas famoso que el Papa y Sultans of Swing lo tarareba hasta la portera del asilo de mi barrio … Aun asi, hay que reconocer que los discos siempre estuvieron bien. Saludos.

  5. Coincido contigo plenamente.
    Aparte se merecen el reconocimiento por mantener un sonido rocker clasico en una epoca tan poco rockera como lo fueron los ’80, llena de sintetizadores de mal gusto, bailes de mala gana y baterias electronicas con sonido a lata.
    Dire Straits merece ser galardonada dia a dia.

    Saludos!

  6. Estic totalment d’acord amb l’Alchemy i els discos fins el Brothers in Arms. Hi ha alguna cosa del On Every Street salvable. Després Knopfler s’ha dedicat a fer altres coses que res tenen a veure i a explotar més el so de les bandes sonores com Local Hero. Per mi són dels grans. I sempre que ve vaig a veure’l, encara que com l’última vegada, m’avorrís sobiranament perquè els promotors van decidir fer en el Sant Jordi, amb platea encadirada, la presentació de l’últim disc en solitari. Un disc per escoltar al Palau de la Música o al Liceu o en un teatre.

  7. Pues yo soy de los que no los soporto. Supongo que es algo más que el hecho que su música no me llega, supongo que es puro prejucio: están en el mismo saco que Clapton y Springteen (100% ochenteros, you know what I mean).

    De verdad, dejando de lado la patetica cinta de tenista cutre, merecen la pena? tío que son de la época de Maiden, cuando Maiden eran la banda de Heavy Metal más importante del mundo. Joer, pincha de nuevo Number of the Beast y olvídate del calvorota éste.

    Cuídate

    1. Maiden siguen siendo la banda más importante del heavy metal, Mac, no lo olvides! Y puedo flipar casi por igual en una sesión doble con el Piece of Mind y el Making Movies de un tirón, jaja

  8. Yo nunca he sido fan, pero hay canciones que no me desagradan. Pocas, pero las hay. Puedo escuchar sus discos, pero nunca me han emocionado. La verdad es que Knopfler siempre me ha cargado un poco, y puede llegar a aburrirme muchísimo. Por cierto, tengo una pequeña obsesión con el riff de “money for nothing”: siempre he pensado que es un plagio del “satisfaction” Stoniano!!!!!! Cosas mías, supongo. Saludos

  9. A mí no me van mucho aunque tienen canciones sueltas que sí me gustan, pero sencillamente por eso, porque no me van. Ahora, lo de denostar alguien porque es masivo o famoso me parece un argumento un tanto absurdo.
    Baci e abbraci

  10. Estic amb el Fèlix…els 2 primer dicos que van entrar a casa meva van ser Akind of Magic i Alchemy.Jo era un nano i el futur em va portar direcció Queen però Dire Straits i en especial Alchemy van estar presents de banda sonora quasi tota la meva adolescència.

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