Live (III): los putos setlists-1

Justo empiezo a escribir esta tercera entrega de la serie sobre “directos” con ganas de hablar de setlists y me acuerdo que hace unos años (2010, para ser más exactos) ya empecé a escribir sobre ello… con la idea de abrir una tanda de posts sobre la cuestión, cosa que obviamente no llegué a hacer. Aquella entrada fue sobre el repertorio de Kiss, con motivo de su gira española presentando Sonic Boom, y voy a recuperarlo porque, ahora sí, voy a hablar de varios de ellos. Empezaba así:

Desde pequeño tengo interés especial por los setlists de los conciertos. Mejor matizo, y en dos tiempos: 1) desde pequeño no; entonces me interesaban las alineaciones de los equipos de fútbol y no fue hasta la adolescencia cuando mi interés se volvió hacia el rock’n’roll y los repertorios de directo. 2) el interés no es por el setlists en si, sino por la forma en que éstos se preparan para una gira.

Como siempre he tenido imaginación, de pequeño -de adolescente- soñaba que tenía mi propio grupo e incluso tenía canciones compuestas mentalmente, con títulos y todos. Y me organizaba giras y setlists. Todo etéreo…, hasta que efectivamente monté un grupo, grabamos discos, dimos conciertos y formábamos los repertorios de las actuaciones, todo real ya por entonces. Y ya me di cuenta en aquellos momentos que organizar un repertorio correctamente es un ejercicio virtuoso, como la preparación de una recopilación, al estilo de lo que explicaba Cusack en Alta Fidelidad. [sigue leyendo…]

Una buena forma, la mejor, de introducirse en el mundo de los setlists (en español, repertorios de concierto) es acudir a muchos conciertos. Sencillo. Allí se aprende que no sólo la calidad del grupo y las canciones y las ganas con que actúen las bandas y artistas determinan el éxito del bolo; en buena medida, el setlist es determinante. Un listado de canciones mal colocado puede dar al traste las mejores expectativas con el mejor artista. Y se me ocurren dos ejemplos de artistas ampliamente conocidos y famosos por sus directos: Bruce Springsteen y Iron Maiden. Pocos pueden discutir la calidad de ambos, el puñado de grandes discos y canciones que tienen, su importancia e influencia en la historia de la música rock y el sudor que desprenden cada noche. En principio, ingredientes asegurados para el éxito de un concierto. Pues bien, también ellos pueden arruinar una noche a priori triunfal.

Recuerdo la gira de Springsteen de los flojillos Human Touch + Lucky Town, editados en 1992 y que sirvieron en bandeja a una gira del Boss con una banda de alquilados dejando al margen a la E.Street Band. En Barcelona actuó en 1992 en la plaza de toros Monumental, y al año siguiente en el Estadio Olímpico. Al show del ’92 fui por casualidad, pues la fecha de Guns’Roses + Soundgarden + Faith No More en Madrid para la que tenía entrada se canceló por aluminosis del Vicente Calderón. ¿Recuerdas el fiasco? Así que compré un ticket para el Boss como consuelo. Y a pesar de todo (malos discos, banda mercernaria, GNR en el corazón), la noche no estuvo mal.

Pero en 1993, con más rodaje (la banda) y con más expectativas (yo), aquello fue mortal de necesidad. Lo digo todo si cuento que en los bises me salí de la pista para ir a buscar asiento en las gradas y reclinarme. Ni Hungry Heart, ni Glory Days, ni Born to run me levantaron ya el ánimo. Los tres cuartos de hora precedentes habían sido pesadísimos, con un montón de canciones pésimas entre las cuales nada podían hacer ni Because the night ni Brilliant Disguise ni… El bajón entre hit y hit era irreparable.  Así fue la noche:

Darkness on the Edge of Town (Acoustic) / Adam Raised a Cain (Acoustic) / This Hard Land (Acoustic) / Better Days / Lucky Town / Atlantic City / 57 Channels (And Nothin’ On) / Trapped (Jimmy Cliff cover) / Badlands / Many Rivers to Cross / (Jimmy Cliff cover) / My Hometown / Leap of Faith / Man’s Job / Roll of the Dice / I’m on Fire / Because the Night / Brilliant Disguise / Human Touch / The River / Who’ll Stop the Rain? (Creedence Clearwater Revival cover) / Souls of the Departed / Born in the U.S.A. / Light of Day — Encore: Hungry Heart / Glory Days / Across the Border / Born to Run / My Beautiful Reward / Working on the Highway / Rockin’ All Over the World (John Fogerty cover) / Bobby Jean

Y habiendo visto a Bruce Springsteen una decena de veces, no dudaría un instante en decir que sus conciertos son lo mejor que nadie ha ofrecido -y dudo que nadie ofrezca- sobre un escenario. Pero aquella noche, no.

Para morirse

Otro setlist deplorable es el que ofrecieron Iron Maiden hace unos años (30 de abril de 2006), en la gira de A matter of life and death, un disco conceptual que pretendieron trasladar al escenario… !de principio a fin! El disco es un bodrio -sólo se salva el tema inicial, Different World– y consiguieron lo mismo en el escenario. Se empeñaron en interpretar todo el disco y dejar para el final, tras 60 minutos aproximadamente, los clásicos. ¡¡Buff! A esa gira no fui, la única en treinta años que me he perdido del grupo- y menos mal: casi pierdo a un par de amigos que asistieron y pensaban en volarse la cabeza ante aquel funeral:

Different World / These Colours Don’t Run / Brighter Than a Thousand Suns / The Pilgrim / The Longest Day / Out of the Shadows / The Reincarnation of Benjamin Breeg / For the Greater Good of God / Lord of Light / The Legacy / Fear of the Dark / Iron Maiden — Encore: 2 Minutes to Midnight / The Evil That Men Do / Hallowed Be Thy Name

 

 

 

 

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