La marcha Podemos

Podemos, de Marcha con casa y coche

El 31 de enero ha marcado el inicio del cambio, según Podemos, con una concentración de 100 mil a 300 mil ciudadanos llegados a la madrileña Puerta del Sol. Mucha gente, como la que están concentrando en sus mítines más recientes, dispuestos a jalear a Iglesias, Errejón, Monedero, Alegre y Bescansa y sus consignas contra la casta, el sistema, la transición y la vieja política. Ya escribí que no veo en ellos la solución milagrosa, pero reconozco la necesidad del revulsivo que suponen aunque no van a tener mi voto. A grandes rasgos, creo que puedo resumir mi visión sobre el fenómeno con las siguientes ideas.

 

Los partidos que han gobernado el sistema los últimos 35 años llevan mucho tiempo con el piloto automático, pensando más en lo conseguido que en lo que había que conseguir. O cambian o les cambian. Y Podemos va a permitir o lo primero o lo segundo. Así que respeto y atención. Pienso que las encuestas que hoy les son tan favorables no se traducirán en los resultados que les pronostican (gobernar España y las principales instituciones y ayuntamientos), porque a la hora de la verdad la gente duda mucho. Pero sacarán unos resultados espectaculares y definitivamente habrán roto con el bipartidismo que, por ejemplo en Cataluña, ya es del todo inexistente.

La mitad del discurso de Podemos está en el ADN del partido Socialista, sólo que dejamos de decirlo (unos más que otros)  tan alto y tan claro durante los últimos años y si ahora se reivindica parece impostado. Que la política debe dirigir la economía (ej: incrementar la presión fiscal sobre las rentas del capital, control efectivo sobre transacciones financieras internacionales, creación de una agencia pública de rating europea, control de los lobbies), que las instituciones están al servicio del interés general y de las personas, y que los ciudadanos deben ejercer mayor control sobre sus representantes de forma permanente, no cada cuatro años mediante las elecciones. Firmo.

En porcentaje similar, la otra parte del discurso de Iglesias y Cía no la compro. Me parece demagógica, por ejemplo con propuestas como subvencionar la cultura para hacerla más accesible (esto ya existe, IVA al margen), o palabrería del tipo “Vamos a hacer cosas que nunca se han hecho en este país, como es perseguir el fraude fiscal” (que escuché en un debate de Cuatro desde Bruselas entre Iglesias y López Aguilar). Cuando no irrealizable o incluso indeseable (ej: control mayoritario público sobre  las empresas que realicen servicios de telecomunicaciones, sanitarios, educativos, alimentarios…. y creación de empresas públicas que presten estos servicios, presupuestos participativos, eliminación de la escuela concertada, pseudo prohibición de la efectiva propiedad privada de medios de comunicación, 10 años de abstinencia laboral para un político tras dejar su cargo, etc.). Una cosa es proteger los servicios públicos y otra que los servicios sean públicos prácticamente prestados por un super estado. ¿De dónde se saca el dinero para que todo esto sea público, esencialmente gratuito y de mayor calidad? [Proyecto económicoPrograma y Doctrina Villarejo para detalles].

 

Sus principales líderes tienen muestran mayor formación y capacidad dialéctica que la de muchos otros líderes políticos. Y no me refiero sólo a Rajoy, el presidente español que más devalúa la imagen del país. No en vano, la mayoría de ellos son politólogos, investigadores y docentes en la universidad. Y cuando hablan, intentan argumentar y aportar datos.

Dicho lo cual, arremeten tanto contra los políticos que parece que ellos no sean d’eixe mon, cuando son los primeros que llevan años en preparación política (teórica, y en algunos casos, práctica, como asesores de IU y gobiernos latinoamericanos). ¿Es eso malo? No, pero el hecho pervierte el factor de superioridad moral que se otorgan.  Predican transparencia radical y buen uso de los fondos públicos, pero parece que también van sorteando peculiarmente los escollos del camino (Monedero, Errejón, la financiación de La Tuerka, Tania Sanchez -que es IU, sector pro-Podemos-). ¿Es eso malo? No mientras sea legal, pero el hecho de que salgan tantas informaciones que al menos sí generan dudas, (sin entrar a valorar que hay de cierto en todo lo que se dice, pues no dispongo de más información que la que leo) pervierte de nuevo el factor de superioridad moral que se otorgan. Isaac Rosa lo ha escrito con acierto.

Me sorprende que el embrión de Podemos, Izquierda Anticapitalista, y la doctrina más rupturista y revolucionaria propia de sectores comunistas y comunitaristas -de Izquierda Unida hasta la extrema izquierda- haya sido arrinconada en apenas 6 meses (varios artículos aquí: 1, 2, 3, 4) para mostrarse proclives a gobernar con espíritu de socialdemocratas reformistas. Devaluando, al menos de palabra, el eje izquierda/derecha para abrazar a votantes del PSOE e incluso del PP. ¿Buscamos el poder a cualquier precio?

La comunicación. En esto son muy buenos. Tienen claro que la comunicación da poder, y han aprovechado todas las ventanas que durante los últimos años se les han abierto: Publico, La Tuerka, La Sexta, ElDiario.es, etc… Ellos mismos, o múltiples y diversos periodistas y blogueros, se han ido abriendo hueco en todos los espacios posibles en televisión, internet o el sector editorial para dar cuenta de los vientos de cambio en tertulias, libros, columnas de opinión o magazines digitales culturales. Hablan y se presentan con seguridad y arrogancia, y aunque a Pablo Iglesias o Juan Carlos Monedero se les ven algunos deslices soberbios, suelen disculparse con naturalidad y a otra cosa. La última que recuerdo, en la entrevista de Enric Juliana en La Vanguardia a propósito del bofetón de Pablo a David Fernández (CUP). En todo ello, creo que destaca por encima de todos Iñigo Errejón, numero dos de la formación y especialista en estrategia y comunicación, como viene apuntando José Ignacio Torreblanca en su blog Café Steiner : post 1 y 2. Grandes creadores de slóganes y certeras puñaladas verbales (la casta, el miedo, tic-tac), presentan como nuevo lo que en realidad tiene varios años, desde citas prestadas a canciones de la transición.

 

En definitiva, saben apropiarse y reciclar oportunamente imágenes e ideas de la colectividad. ¿O acaso no se han erigido en líderes del espíritu del 15M? Muchos nos dejamos caer  también por allí los primeros días con ganas de revulsivo, y entonces faltaba liderazgo y cauce para el cabreo generalizado y actualmente éste se cobija en Podemos. En Politikon explican como encontraron ese espacio y se diseñó la operación para ocuparlo y representarlo, en apariencia espontánea y horizontalmente, pero realmente planificado y de arriba abajo. Y remachan que el programa electoral de Podemos es en realidad el espacio electoral que pretenden ocupar.

Hoy me ha llamado la atención un aspecto de la comunicación sobre los preparativos de la Marcha del Cambio. Consigna para que a primera hora Twitter se llenase de imágenes de gente de toda España en viaje en el trayecto hacia Madrid; vamos, los autocares de siempre repletos de asistentes al mítin. Y es que en realidad, están recuperando lo mejor del mejor PSOE: un buen líder, gran capacidad de adaptación, impresionante movilización… y conexión emocional. Con sus contradicciones, por supuesto. Como Syriza. Ante este panorama, muchos se preguntan si son realmente la alternativa merecedora de su confianza.

Para finalizar, recomiendo la lectura de las 3 partes de la disección que el gran John Carlin ha trazado de Podemos en El País y otro estupendo resumen de Antonio Gutiérrez-Rubí en su blog Micropolítica.

 

Deja un comentario / Leave a comment

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s