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Nací en 1971, vivo en Barcelona, y desde pequeño quise ser periodista, como aquél Rossi de Lou Grant, o los Bernstein y Woodward del Watergate, aunque empecé con las leyes. Pero me gustan las historias, contarlas y leerlas, y también el intercambio de ideas. Y desde que se inventó internet, LiveJournal y WordPress, y las redes sociales, en esta  digital lo tenemos muy fácil. Así que esta web me sirve al propósito al tiempo que canaliza mi “yo” online.

Mis intereses confesables giran alrededor de la comunicación, las industrias creativas, la política (desde el lado izquierdo), el universo de las startups vinculado a la tecnología y la música, un poco de todo, pero especialmente el rock’n’roll. Ah!, también el fútbol, y esencialmente, el Real Madrid (aunque detesto profundamente a personajes estilo Mourinho y lo que representan). Para compartir pensamientos, emociones y reflexiones sobre todo lo anterior, vengo escribiendo el blog, Rocknrollmotherfuckers desde 2007.

Me licencié en Derecho  y años más tarde cursé un Máster en gestión de empresas audiovisuales. También estudié algo de fiscalidad y empresas mercantiles, y me fui formando en temas relacionados con la comunicación. Mi carrera profesional ha discurrido de momento por  la gestión pública y los medios de comunicación, y siempre en paralelo por el ámbito cultural, a través de proyectos propios o ajenos. Mi trayectoria profesional está en LinkedIn.

Mi auténtica pasión es la música. De joven no fumaba, así que todo lo que ahorraba lo dedicaba a comprar vinilos y revistas musicales, y, en cuanto pude, empecé a ir regularmente a conciertos. Creo que he visto a todos los artistas en activo que me gustan (salvo a Van Halen y a Paul McCartney). Y me identifico con una letra de Bruce Springsteen de su canción No Surrender“Aprendimos más de un disco de tres minutos  / de lo que jamás aprendimos en la escuela”.

Hacia mediados de los 90’s, y para acercarme al periodismo musical, colaboré durante un par de años en Popular 1, edité  mi propia revista musical (Rocks Musiczine), de la que queda poco rastro digital, y ocasionalmente escribo alguna cosa para Ruta 66 y a iniciar una sección en el programa Rompehielos de RNE-Radio3, con Carlos Pina, pero no dan apenas para unas líneas en el CV.

También en 1990 formé una banda de (obviamente) rock’n’roll: Wildside, con quines grabé algunos discos editados por el sello Discmedi. O sea que, sin pretender devaluar el oficio, podría decirse que también he sido músico y compositor.

Mi proyecto colateral, dirigido al empoderamiento de artistas y organizaciones creativas se llama RedClash y tiene por ejes la consultoría estratégica de negocio y marca, la formación y el management (RedClash.barcelona). La idea inicial era crear una empresa tecnológica, pero como ocurre a la mayoría de startups,  sacar esto adelante no es nada fácil; la biografía de Steve Jobs o Mark Zuckerberg son la excepción a la regla. Ahora tengo Redclash en standby, pues mi actual trabajo no da margen para nada más.

Doy vueltas por las redes y pruebo apps a diestro y siniestro, por curiosidad personal y profesional, para aprender y aplicar lo aprendido. Si quieres contactar conmigo puedes hacerlo principalmente en Twitter, en Instagram, en LinkedIn y en Facebook. También tengo perfiles abiertos en SpotifyPinterest , y algunos sitios más. Todos ellos, o los principales, aparecen en la Home de esta web. La verdad es que no soy un entusiasta de Facebook. Twitter es otra cosa, de momento, mi red social favorita, y ahí sigo a mucha gente y puedes seguirme libremente.

Una reflexión sobre la identidad digital.

Con compañeros de trabajo debatimos mucho en su momento sobre los perfiles que usamos en internet (¿profesional? ¿personal?) y sobre si lo que mostramos en las redes pueden crear perjuicio o no a la empresa para la que trabajamos o a nuestra propia reputación. El debate sigue vivo, y con la casuística, todos vamos aprendiendo y modificando -tal vez, matizando- posiciones, lo que mostramos, ese rastro digital. En cualquier caso, decidí hace tiempo que mi perfil en internet es personal, no se debe a nadie más que a mi (la publicidad de AdWords aparece por defecto y no cobro), sino que responde a mis intereses que, en realidad, tienen mucho que ver con mis actividades profesionales y públicas.

Consciente de la importancia de la identidad digital, me sumo a las teorías que explican que la identidad es única, que nuestra vida real y la digital deber ser únivoca. Estoy también convencido que los gestores de RRHH en general disponen de una fuente privilegiada de información en estos tiempos convulsos de internet y redes sociales, y que el rastro que vamos dejando es difícil de eliminar. Por supuesto, yo también he recurrido a Google, Linkedin y demás rastreadores personales por la red para informarme.

Por ello, aunque solamente escribo sobre lo que creo que de uno u otro modo resulta pertinente y acorde con mis intereses públicos, seguro que me he equivocado alguna vez y hay algo por ahí en la red que no debiera aparecer. En fin, asumamos que la especie humana ha evolucionado a partir del método de prueba-error, y que quien no hace nada no se equivoca. O sea, que tanto si eres un cazatalentos, como un inversor, un curioso, un policía o un compañero de trabajo, y lees esto,  lo que lees aquí es (parte de) lo que hay.

Algunos me preguntan por el título original del blog: “Rocknrollmotherfuckers!!!”. Me gustó la expresión que vi en una camiseta en un concierto, creo que de un grupo de las antípodas llamado D4 y es una forma de llamar de la atención mediante un titular corto y preciso, como otra cualquiera. Suena, bien, potente, me sitúa musicalmente y llama a la acción.

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